El último Gran Maestro del Simbolismo nacional todavía unificado (hasta
2.005), REINALDO DOMÍNGUEZ DIBB, había propuesto como plataforma electoral para su eventual reelección en el cargo, la apertura del territorio para que todos los Ritos regulares pudiesen constituirse y funcionar en Paraguay.
Hasta entonces, los Maestros Masones de la Gran Logia Simbólica del Paraguay solo podían practicar el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.